Cómo mantenerte motivado cuando no tienes un compañero de entrenamiento

Hacer ejercicio con un compañero es divertido. Tienes a alguien contra quien competir y alguien que te hace ser responsable a la hora de continuar entrenando. Desafortunadamente llega un momento en que te encuentras sin una persona que te acompañe pero aún quieres mantenerte en forma. Cuando te encuentras en esta situación, la clave es la automotivación.

Motivarte a ti mismo puede ser difícil pero los resultados que obtienes valen realmente la pena. Una clave importante para mantenerte motivado es saber -con pareja o sin pareja- que deseas seguir manteniéndote sano. Aunque a veces esto no es suficiente. Hay veces que necesitas esa ayuda extra para mantenerte enfocado en tu objetivo.

Cómo mantenerte motivado cuando no tienes un compañero

6 consejos para mantenerte motivado cuando haces ejercicio solo

La pregunta es: ¿Cómo te mantienes motivado para seguir entrenando lo más fuerte que puedas, cuando no hay nadie allí para obligarte a hacerlo?

Aquí tienes algunas estrategias que puedes implementar para mantenerte motivado cuando no tienes un compañero de entrenamiento adecuado.

1. Ponte un horario y cúmplelo

Cuando entrenas solo, no hay nadie que te llame y te recuerde la sesión de gimnasio. Crea un horario en el que pondrás los días y las horas en las que quieras ejercitarte. ¡Debes comprometerte con tu horario! El horario no será es absoluto tentativo. Trátelo como si fuera tu trabajo. Tienes un horario y tienes que cumplirlo. Lo mismo debe aplicarse a tu rutina de ejercicios. Además de cumplir con tu horario, también es útil llevar un registro de tus entrenamientos. Un registro escrito de las medidas corporales y el porcentaje de grasa corporal pueden ayudarte a mantenerte motivado. Verás los resultados en papel incluso si no los ves en el espejo.

2. No entrenes solo por tu apariencia

Hacer ejercicio tiene un efecto positivo en tu apariencia. La gente comenzará a notar la diferencia. La ropa te quedará mejor. Pero llegará un momento en el que alcanzarás una meseta y necesitaras algo más para seguir adelante. Concéntrate en crear un cuerpo más fuerte. Concéntrate en empujar tu cuerpo para estar en la mejor forma posible. Haz entrenamientos que nunca hayas podido hacer. Si solo has podido correr un kilómetro, entonces presiona para correr dos. ¿Siempre has soñado con alcanzar un cierto porcentaje corporal? Trabaja para cumplir ese objetivo. Una vez que comiences a lograr nuevas hazañas, querrás seguir mejorando.

Hacer ejercicio solo

Concéntrate en empujar tu cuerpo para estar en la mejor forma posible

3. Apuesta por ti mismo

Otra forma de hacer que tus entrenamientos sean más interesantes es poner dinero en ello. Escribe un cheque por una cantidad que te haga encogerte, luego dáselo a alguien que tú conozcas y en quien confíes. También puedes escribir el cheque a una organización benéfica. La clave es ser responsable y completar el objetivo por el que elegiste trabajar. Cuando completes el objetivo, recibes tu cheque de regreso. Si no lo haces, tu amigo puede quedarse con él o dárselo a una ONG. Esta estrategia también se puede utilizar para competir en un evento. La idea de perder dinero debería ser suficiente para estimularte.

4. Crea objetivos

Cuando trabajas día tras día por tu cuenta sin un entrenador o un compañero que te empuje, es más fácil abandonar lo que estas haciendo. Es por eso que debes crear metas para ti mismo.

Los objetivos de tu entrenamiento pueden ser cualquier cosa, grandes o pequeñas: es posible que tengas como objetivo levanta 80 kilos en el press de banca o hacer 15 kilómetros en la cinta de correr.

Registrarse en algún tipo de carrera o evento también puede ser un buen objetivo y es algo motivador. Una vez hice un triatlón y fue increíble, mucha gente también disfruta desafiándose a sí mismos con media maratón. Haz lo que sea que te parezca divertido.

Las metas te mantendrán motivado porque siempre estarás trabajando para lograr algo tangible en lugar de solo ejercitarte porque sabes que deberías estarlo.

5. Date recompensas

No, no debes comer una barra de chocolate cada vez que vayas al gimnasio (una forma fácil de detener o revertir el progreso que quieres lograr), pero darse una recompensa tangible por hacer ejercicio puede ser un gran motivador.

Este consejo es muy parecido al punto 3. Intenta establecer una cantidad de días para los que deseas hacer ejercicio y otórgate algún tipo de recompensa cuando cumplas con tu objetivo. Esto podría ser una buena cena, una nueva pieza de equipo de ejercicio en el hogar que has estado mirando, nuevos zapatos de entrenamiento o algo completamente diferente.

Solo asegúrate de que tu recompensa sea lo suficientemente motivadora como para que realmente la quieras. Una ensalada de col rizada al final de tu período de entrenamiento deseado probablemente no te ayudara.

6. Encuentra una comunidad en internet

Internet te permite encontrar personas con ideas afines en todo el mundo. Es posible que no tengas un compañero de entrenamiento, pero aún puedes tener a otros contigo en tu viaje. Hay blogs, sitios web, foros y páginas de redes sociales para cualquier interés. Ciclismo, carrera, boxeo, levantamiento de pesas o CrossFit, puedes encontrar personas con quien conectarte y compartir tus historias.

La falta de un compañero de entrenamiento nunca debería ser una excusa para abandonar tus entrenamientos. Con una planificación adecuada y una orientación interna, puedes alcanzar tus objetivos tú solo.

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