Como ser un culturista en lugar de una rata de gimnasio

Debe haber alguna razón por la cual ciertas personas construyen más músculo y pierden más grasa que otras.

Dicho de otra forma, si dos individuos igualmente dotados comienzan a ejercitarse en un gimnasio… ¿Por qué el progreso de uno es más significativo y el otro se sigue viendo igual como si ni siquiera fuera a un gimnasio?

¿Es simplemente un hecho al azar o su genética determina su físico? ¿Será que entrena más fuerte en algún día en particular? ¿O será que esa persona tiene un mayor deseo de retarse a sí mismo más que el otro?

Cómo ser un culturista

Puedes estar seguro que cosas como la genética y el deseo pueden contribuir a mejorar los resultados de la mayoría de los culturistas, pero hay otro factor – a menudo invisible – que juega un papel muy importante en la determinación de quién va a mostrar unos buenos abdominales cuando llegue el verano.

Y ese factor es «la estrategia de gimnasio«.

¡Eso es todo!

Más información… En un alto porcentaje de casos entre dos culturistas igualmente dotados, el quién juegue «más inteligentemente» alcanzara los objetivos que ha establecido.

De hecho, jugando «más inteligentemente» no sólo vas a hacer más progresos en relación con personas igualmente dotadas, en algún momento vas a sobrepasar a las personas que son «genéticamente mejor» que tú (personas de contextura delgada pueden conseguir más que la gente naturalmente musculada)

Una cosa que he sido culpable en los últimos años es haber visto a casi todos los culturistas caer en la trampa de dedicar más tiempo, energía y dinero para mejorar técnicamente, pero no estratégicamente.

En otras palabras: muchos levantadores tratar de mejorar el peso utilizado sin mejorar realmente como hacer un uso eficiente de ello.

Te daré un ejemplo perfecto:

Carlos ha estado trabajando en el gimnasio local por 3 años. Ha mejorado sus levantamientos en casi todas las áreas. Él es más fuerte y más grande que cuando comenzó. Pero su físico no ha cambiado demasiado. Carlos se ve casi igual este año como hace 3 años. Hay un chico en el gimnasio en que la forma del cuerpo ha experimentando un gran cambio, hasta el punto que ha sido acusado (en silencio) de tomar algo.

¿Por qué? Esta persona entra en el gimnasio con un plan sólido (por lo general impreso). Él inmediatamente se centra en hacer el entrenamiento que pensaba de forma rápida y eficiente. Su cronómetro no le permitirá tener 2-3 horas de entrenamiento. Él va a entrar y salir del gimnasio en 60 minutos con seguridad. Si alguna máquina está tomada, él de inmediato piensa en otro ejercicio que tiene en su mente y lo realiza. Él no parece estar haciendo la misma rutina de siempre.

Por lo tanto, eso es lo que vamos a hablar durante el resto de este artículo. Voy a compartir rápidamente la estrategia mental que he desarrollado tras varios años de musculación y de ver lo que pasa en el gimnasio. Son simplemente cuatro pasos críticos para lograr un sistema ganador, ellos son:

1.- Se sistemático en tus entrenamientos.

En otras palabras, ve al gimnasio con un plan de juego. Ten una idea básica de que ejercicios deseas realizar, tanto en series y repeticiones. Prepárate mentalmente para hacer el entrenamiento. Muchas personas visualmente piensan en una rutina completa de piernas antes de ejecutarlas. Ve al gimnasio sabiendo muy bien qué es lo que quieres realizar. Has un seguimiento de tu progreso en un diario. Reconoce lo que funciona para ti y lo que no.

2.- Establece un control de tu enfoque.

Concéntrate y enfócate en entrar, entrenar y salir del gimnasio. Deja las charlas para más adelante. Cuanto más puedas establecer el control de tu enfoque (concentración) mejor serán tus entrenamientos. Debes ser capaz de concentrarte en las áreas que necesitan más atención y menos en las que no. Mejor céntrate en gastar el menos tiempo posible estando de pie alrededor del gimnasio.

3.- Ataca tu debilidad.

Cada persona tiene una parte del cuerpo más débil o menos fortificada. Tu trabajo consiste en determinar cuál es tu punto débil y mejorar esa zona tan a menudo como sea posible. ¿Tienes pantorrillas débiles? Entrena entonces las pantorrillas con determinación y no como una idea posterior a la salida del gimnasio. Si tu pecho es tu punto débil entonces céntrese en él. Si tus brazos son ya enormes, salta los entrenamientos del brazo y céntrese en su parte más débil del cuerpo.

4.- Cambia según sea necesario.

Tener rutinas de ejercicios es excelente y muchas veces funcionan de maravilla. Pero, ¿Qué sucede cuando no puedes hacerlas? Vas a Plan B, por supuesto. Prepara de antemano qué hacer si esto sucede. Si una máquina para una rutina está tomada, rápidamente has otra rutina equivalente a la misma.

Lo importante es aprender lo siguiente: Si tu eres más astuto que la típica persona que asiste al gimnasio, por lo general vas a superarlo. Sobre todo si están en un nivel de competencias iguales.   E incluso si ellos son genéticamente mejores en muchos casos.

Vaya al gimnasio hoy, pero no solamente agarre su bolso de deporte. Lleve su estrategia o plan de trabajo. Esta es su arma secreta real.

 

Acerca del Autor

Para ayudarte a transformar y perfeccionar tu físico, hemos reunido un equipo de expertos en los que puedes confiar. Nuestros gurús del fitness y del culturismo harán las investigaciones necesarias para poder desglosar los mitos de la industria de la salud y del fitness.

1 comentario

  1. Me parece muy interesante el artículo, tengo algo de tiempo que voy al gimnasio y me canso de ver personas que parecen que van a ligar o a entablar conversación, en vez de hacer ejercicio, igual cuando un grupo tiene ocupada una máquina hablando y tenemos que esperar por ella

Deja un comentario